Sobre la Iglesia

Enseñamos y creemos que todo aquel que se arrepiente de sus pecados y pone su fe en Jesucristo como Señor y Salvador, a través del Espíritu Santo, forma parte de la Iglesia universal. Esta Iglesia es el cuerpo de Cristo y por tanto ella no puede ser separada del Señor. (Efesios 1:22-23; 5:23 y Colosenses 1:24). Todos los creyentes deben participar activamente en la vida de la Iglesia (Hebreos 10:25).

Enseñamos y creemos que la autoridad suprema de la Iglesia es Cristo (1 Corintios 11:3; Efesios 1:22). Que Dios dispuso de líderes en la Iglesia para guiar y gobernar su pueblo. Estos líderes no se hacen, sino que son reconocidos por la iglesia en la medida en que el Espíritu de Dios los hace surgir. Los pastores son los líderes espirituales de la congregación y los diáconos tienen a su cargo la parte administrativa y organizativa de la iglesia. Los pastores y diáconos de la iglesia tienen que llenar los requisitos bíblicos que aparecen en 1 Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-9; 1 Pedro 5:1-5. La congregación debe someterse a su liderazgo como enseña la Palabra de Dios (Hebreos 13:7, 17).

Enseñamos y creemos que la Iglesia ha sido llamada a ser santa y sin mancha (Colosenses 1:22) y a esta Iglesia se la ha dado la responsabilidad de proclamar la obra de redención y de dar a conocer la sabiduría de Dios (Efesios 3:10-11).