EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO

EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO

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INTRODUCCIÓN

En mi experiencia he visto que esta experiencia del Bautismo del Espíritu Santo no se entiende correctamente en el día de hoy; o se recibe erróneamente o se rechaza, y por esto no se recibe con fe, como creyendo que es verdad, creyendo y orando y buscando del Señor para tener esta promesa bíblica como una realidad en la vida de cada uno.

Seguramente todos hemos oído distintas explicaciones sobre esto, así que con la ayuda de Dios procuraremos ser diligentes en el estudio de lo que Dios dice sobre esta inmensa bendición que Dios ha establecido en Su palabra para sus hijos. Esta experiencia puede cambiar la vida de un cristiano, de una familia cristiana o de una iglesia cristiana de manera radical, y cuando digo radical, me refiero a que si hay una cosa que puede cambiar la vida de los hijos de Dios más que toda experiencia cristiana – aparte de la salvación y la regeneración que el Espíritu de Dios realiza en el hijo del Señor – es la llenura o el bautismo del Espíritu Santo, es la experiencia más gloriosa que puedes experimentar en toda tu vida.

Hay una gran falta de poder hoy en la iglesia, falta poder para evangelizar, en la oración, en las predicaciones de los púlpitos y en general en la vida personal de cada uno de nosotros, hay una gran falta de poder para vencer hábitos pecaminosos que nos arrastran, por eso muchos cristianos están demasiado tibios porque no conocen el poder de Dios, otros están demasiado turbados, porque creen conocer el poder del Espíritu Santo y no lo conocen según la Palabra de Dios.

Al hablar de esta doctrina no hablamos de los dones del Espíritu de Dios, no hablamos que no seamos regenerados por el Espíritu Santo, o que neguemos que el Espíritu de Dios more dentro de nosotros, en realidad hablamos de una experiencia adicional a la Salvación y que las Sagradas Escrituras definen claramente, esta es el Bautismo o la llenura con el poder del Espíritu Santo.

Si creemos y buscamos con devoción y quebranto esta dádiva de Dios a su pueblo y si la recibimos efectivamente, nuestra predicación será ungida del Espíritu de Dios y llegará con poder a los corazones de muchos de los nos oigan. En las personas del mundo o personas de iglesias cristianas que nunca se han convertido, El Espíritu Santo es el que tiene que abrir los ojos, iluminar sus mentes, darles entendimiento, convencerlos de pecado, llamarlos eficazmente, regenerarlos y santificarlos para Su gloria. Todo es la obra del Espíritu Santo y si no somos revestidos de este poder no vamos a ver tanto éxito en nuestro evangelismo, como si podríamos ver si creyéramos en esta bendita doctrina bíblica.

¿QUE TRATAMOS DE DEMOSTRAR?

  1. Que es una experiencia aparte de la salvación
  2. Que la historia del cristianismo lo confirma

Mediante la ayuda de Dios procuraremos demostrar por la Palabra de Dios que las iglesias bíblicas que dicen que no hay una experiencia adicional a la Salvación, están equivocadas, y si hay una experiencia espiritual además y diferente que la regeneración, esta es la llenura o el bautismo del Espíritu Santo.

Satanás a logrado que esta doctrina sea una de las más mal entendidas del cristianismo, para los que fuimos pentecostales tradicionales no podemos negar que nosotros mismos hemos visto a Dios obrar, pero al mismo tiempo debemos reconocer que en la mayoría de las veces vimos el error y misticismos terribles enseñorearse de esas congregaciones, llegando al extremos de hacer ridículo al cristiano que ama el Espíritu Santo, porque en pro de “creer” le da lugar a errores. Luego, cuando Dios les abre los ojos y lo saca de allí este ex pentecostal terminan no creyendo en nada. Tenemos que guardarnos de esos extremos, el Diablo quiere llevarnos a esos extremos, pero nosotros debemos apoyarnos en la Palabra de Dios.

En la historia de la iglesia hombres de Dios han dado testimonio de esta experiencia y han enseñado de la llenura del Espíritu Santo, esta doctrina no viene de fines del siglo XX, de ninguna manera, esta es una doctrina histórica de la iglesia de Cristo.

En los primeros siglos de la iglesia sus líderes creyeron en una experiencia aparte de la salvación e imponían las manos para que los creyentes recibieran el Espíritu Santo. Todos sabemos que la iglesia católica es falsa, pero tiene costumbres que vienen desde los primeros siglos del cristianismo que nos pueden dar luz sobre lo que creían los cristianos de hace siglos (no todo por lo demás). Una práctica que tienen es “la confirmación”,  que indica que en los primeros siglos de la Iglesia, los pastores y ancianos ponían sus manos sobre los miembros de la iglesia (salvados y que se habían bautizado para dar testimonio de esto) para que estos fueran confirmados siendo llenados con el Espíritu Santo, y después de mucho tiempo se convirtió en esto de la confirmación que no es nada de cristiano.

La acusación de algunos teólogos de iglesias bíblicas es que esta doctrina viene de los movimientos carismáticos o pentecostales y por eso la rechazan, pretendiendo algunos de ellos cierta supremacía moral – doctrinal sobre el cristianismo en la actualidad. Esto no es un asunto de supremacía moral – doctrinal, sino que se trata de lo que las Escrituras enseñan.

El Espíritu de Dios vino a exaltar a Cristo, no a exaltarse a si mismo, esto es otro problema de las iglesias carismáticas, que han llegado a no estudiar ni predicar de Cristo y su Cruz, ni menos de los Evangelios, sino que sólo hablan y “veneran” al Espíritu Santo, abriendo la puerta a profundos errores.

Son varios los cristianos que creyeron en esta doctrina hace más de 300 años, Jhon Owen (el príncipe de los puritanos), Jonathan Edward, Charles Spurgeon, Jhon y Charles Wesley, y en los días recientes Paul Washer.

Por supuesto que entre ellos hay matices diferentes en lo que creen, pero todos fueron o son considerados como hombres verdaderos de Dios y en general sus enseñanzas apuntaban en el sentido que nosotros creemos, es decir, no se contra dicen entre ellos.

En Chile y Sur América la raíz teológica a la que hemos estado expuestos es en especial el tronco de John Wesley, este enseñaba que al recibir el bautismo del Espíritu Santo, esta experiencia resultaba en la santificación completa del creyente, es decir que tenía plena autoridad sobre el pecado, seguramente de aquí se comenzó a acuñar el concepto erróneo que dice que cuando somos salvos somos débiles y pecamos fácilmente e incluso podemos ser esclavos de ciertos pecados, pero al recibir el Espíritu Santo tenemos el poder para nunca ser vencidos por el pecado. Esto es un grave error doctrinal y no lo enseñan las Escrituras. Veamos en 1ª de Juan 1.8:

1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

Notemos que este versículo está en el tiempo presente, dice “si decimos ….”, es presente, es ahora, esto quiere decir que el proceso de la santificación es interminable, Wesley decía que este versículo se refería al pasado del creyente que había sido bautizado en el Espíritu Santo y no a su presente, pero esto no es lo que dice el texto, incluso el apóstol Juan se incluye en este texto al expresar “si decimos”, y no hay dudas de el apóstol Juan había experimentado en sí mismo el bautismo en el Espíritu Santo.

Otro punto de vista dice que el Bautismo del Espíritu Santo da seguridad de Salvación, que hay personas que no están seguras de su salvación porque no han recibido este bautismo, pero esto es imposible, porque la seguridad de la salvación le pertenece a todo creyente por virtud de tener al Espíritu Santo morando en sí mismo, vemos en las Escrituras  una relación entre el Espíritu que habita en el corazón del creyente y la seguridad y la certidumbre de nuestra salvación, y la esencia de la fe misma es certidumbre según Hebreos 11.1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Si hemos sido salvos y Dios puso en nosotros fe salvadora, esta fe produce seguridad del cambio de vida y el perdón de Dios que hemos experimentado con toda certeza. Esto no quiere decir que en algunos momentos de nuestra vida no tengamos dudas, me refiero cuando pequemos gravemente contra Dios esto es posible que en algunos casos nos prive de nuestra seguridad y en realidad así  debe ser, más que perder la seguridad de nuestra salvación, sentimos esa sensación horrible de haber ofendido a nuestro Dios, así nos arrepentimos delante de Dios. Hay varios versículos, pero veamos Romanos 8.15-16:

8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

¿Cuándo recibimos el “espíritu de adopción”?, cuando Dios nos salva y nos adopta como hijos suyos, agregándonos a la familia de Dios, y según Juan 1.12-13 somos adoptados cuando creemos y recibimos al Señor Jesucristo.

¿QUE CREEMOS SOBRE SER LLENOS DEL ESPIRITU?

¿Qué creen las iglesias que predican las doctrinas que nosotros creemos?, por lo general ellos creen que al bautismo es lo mismo que la salvación o regeneración. Nosotros NO creemos eso, sino creemos que son experiencias distintas, porque la Palabra de Dios dice que son experiencias distintas. R.A. Torrey (1856-1927) fue un evangelista poderoso y escribió mucho, él escribió lo siguiente sobre el bautismo del Espíritu Santo:

  1. El bautismo del Espíritu Santo es una experiencia definida, la cual uno puede saber si la ha recibido o no
  2. El bautismo del Espíritu Santo es una experiencia distinta de y además de su obra regeneradora
  3. El bautismo del Espíritu Santo es una obra del Espíritu Santo siempre conectada con y principalmente para el propósito de testimonio y servicio

Un bosquejo breve de esta doctrina:

¿Por qué usamos el término Bautismo del Espíritu Santo?, John MChartur dice que esta frase no es bíblica, eso es un error, ya que los 4 Evangelios testifican de esta doctrina, veámoslo:

Mateo 3.11:

3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Marcos 1.8

1:8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Lucas 3.16

3:16 respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Juan 1.33

1:33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

Hechos 1.4-5

1:4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.

1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

ENTONCES QUE DEBEMOS TENER MUY CLARO

  1. La frase bautismo del Espíritu Santo y llenura del Espíritu Santo son frases sinónimas muchas veces en las Escrituras, no siempre, pero muchas veces, eso quiere decir que cuando las Escrituras hablan de la llenura del Espíritu Santo está hablando también del bautismo del Espíritu Santo, por ejemplo:

El Señor Jesucristo está hablando en  Los Hechos 1.4-5

1:4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.

1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

¿Cuándo cumple esta promesa? en el capítulo 2.1-4 de Los Hechos, pero no le llama bautismo, sino “llenos”:

2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.

2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Esto no ocurrió sólo con los apóstoles:

Hechos 4.31

4:31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Aquí ya se nota claramente que esta es una experiencia que se debe buscar y recibir vez tras vez en la vida cristiana, idealmente debemos experimentarla frecuentemente.

Hechos 9.17

9:17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

Notemos que le llama hermano, lo que significa que ya es un hombre salvado y regenerado, así que en la imposición de las manos no iba a recibir la salvación, sino una experiencia aparte, el bautismo del Espíritu Santo.

  1. El bautismo del Espíritu Santo es una obra distinta de la salvación. Vemos Juan 13.6-10 dice:

13:6 Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?

13:7 Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

13:8 Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

13:9 Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

13:10 Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

El punto aquí es ¿alguien puede ser limpio sin haber sido Salvo o justificado, NO

Juan 15.3 dice:

15:3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

Lo mismo, ciertamente eran salvos antes del día de Pentecostes

Juan 20.22

20:22 Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.

Esto es después de la resurrección, ahora tenían en ellos morando el Espíritu Santo por la obra regeneradora del Espíritu Santo.

Lo que queremos demostrar es que es posible ser salvos, ser regenerados, tener el Espíritu de Dios, sin haber experimentado el bautismo del Espíritu Santo.

Lucas 24.49 dice:

Jesús prometiendo el Espíritu Santo aparte

24:49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

Los Hechos 1.8

1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Los Hechos 8.12-17

8:12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

8:13 También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.

8:14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;

8:15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;

8:16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

8:17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

En el v12 las personas creían y eran bautizadas por ser regeneradas (podían creer sin haber sido regenerados), pero en los versículos 15 al 17 se da a entender una experiencia claramente diferente y tan gloriosa cómo la salvación.

LA OBJECION FALSA

La objeción para no creer esta doctrina esencial del cristianismo de muchos buenos maestros bíblico es que el libro de Los Hechos es un libro de transición, pero si así fuera no podríamos basar nuestra doctrina y nuestra práctica cómo la iglesia de Dios en lo que se encuentra en las epístolas del apóstol Pablo, porque la mayoría de ellas fueron escritas antes del año 70 después de Cristo, y el libro de Los Hecho fue terminado en el año 62 después de Cristo.

PROPOSITO DEL B.E.S.

Propósito del Bautismo del E.S., Hechos 1.8 dice “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. Esto quiere decir que este bautismo es para la obra de la Evangelización y poder en el servicio al Señor, y aunque no es para la santificación, no hay duda que cuando Dios nos visita con esta bendición somos santificados de manera real porque Dios se nos hace mucho más real.

EVIDENCIA DEL B.E.S.

Evidencia: Los dones del Espíritu Hechos 2.4, en Los Hechos 2.14-18 dice:

2:14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén esto os sea notorio, y oíd mis palabras.

2:15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día.

2:16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:

2:17  Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;

vuestros jóvenes verán visiones,  y vuestros ancianos soñarán sueños;

2:18   Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Los Hechos 4.8-10 dice:

4:8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:

4:9 Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado,

4:10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.

Notemos la expresión del versículo 8 “Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo”, en otra parte dice “Pablo, lleno del Espíritu Santo”, en otra parte dice “Esteban, lleno del E.S.”, dando a entender que estaban viviendo una experiencia necesaria para la comunicación con poder del Evangelio de Cristo.

Luego dice:

4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.

4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

4:13 Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.

Al recibir el Bautismo o llenura del Espíritu Santo los apóstoles supieron con qué autoridad que hablaba Jesús, con la autoridad del poder glorioso del Espíritu de Dios, y Dios puede darnos esta autoridad a nosotros hoy y de hecho lo está haciendo.

En Hechos 2:37 dice:

2:37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

Aquí se cumplió lo que Jesús había dicho, la Palabra penetró en los corazones de miles de los oyentes y sus corazones compungieron sus corazones, y esto ocurrió inmediatamente de que Pedro fue bautizado con el poder del Espíritu Santo. Nosotros necesitamos este poder si queremos que nuestro trabajo en la obra de Dios sea efectivo y con real ganancia en almas y crecimiento doctrinal.

Charles Spurgeon dijo: “Si me preguntas que es la unción del Espíritu Santo no te lo puedo explicar, pero yo sé cuando no la tengo”

Necesitamos hombres que hablen con una autoridad extraña, con autoridad de otro mundo, con la autoridad del Altísimo.

Sin este poder trabajaremos de balde.

Los Hechos 7.55 dice:

7:55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,

7:56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.

¿Queremos una revelación correcta de la gloria de Cristo?, debemos recibir la llenura del Espíritu Santo.

Los Hechos 10.46-47

10:46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

10:47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?

Los Hechos 19.6

19:6 Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

Notemos que no fue algo secreto que pasó en su corazón, sino fue algo público.

¿COMO PODREMOS RECIBIRLO?

 

Efesios 5.18 dice:

5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,

5:19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

5:20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Entendemos que esta bendición es una obra soberana de Dios, pero eso no significa que el creyente no tenga responsabilidad de buscarlo con sacrificio, es un  mandamiento de Dios buscarlo (nos es pecado no hacerlo) y en los versículos 19 y 20 vemos lo que produce ser llenos del Espíritu. Decir que Pablo da este mandato en un contexto de santificación es herejía.

Por último el pasaje más importante para este estudio, Jesús hablando de la oración dice en San Lucas 11.5-13

11:5 Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes,

11:6 porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante;

11:7 y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?

11:8 Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.

11:9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

11:10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

11:11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente?

11:12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?

11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Dios nos llene de su Espíritu Santo, gloria a Dios, el Cordero es digno.

Hno. Aroldo Riquelme
IBEM

Esta entrada tiene un comentario

  1. Emma

    Gracias por tu aportación. Feliz semana.

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