Llamado a la oración y el ayuno

Llamado a la oración y el ayuno

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Noticias
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Querida iglesia y amigos que visitan nuestro sitio WEB, les avisamos que a partir del 1 de Agosto del 2016 y conforme la revelación de la Escritura que dice en Mateo 17.21 “Pero este género no sale sino con oración y ayuno, nos volvemos cómo iglesia y también de manera privada a orar y ayunar conforme la enseñanza de este texto. Los discípulos no pudieron con una situación demoniaca y cuando preguntaron al Señor porque no pudieron “echar fuera ese demonio”, Jesús les dijo: “Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”. Notemos que el Señor no culpó a la soberanía de Dios de la derrota de los discípulos, sino que les dijo que era su responsabilidad esforzarse en orar y ayunar para recibir respuesta y poder para casos difíciles.

¿Cómo lo haremos?

En el ámbito privado apelamos a que con sinceridad y humildad cada uno se cuide de orar y ayunar delante del señor, en lo congregacional el orden en muy sencillo: en cada servicio de la iglesia y en cada ciudad donde estamos trabajando, se realizarán 15 minutos de  oración ojalá antes de terminar el servicio, el día domingo se orará 30 minutos antes de comenzar el servicio principal de la iglesia y el día Viernes haremos un ayuno delante del Señor Jesucristo afligiendo nuestros corazones en Su presencia por lo siguiente:

Para ninguno de nosotros en el Cuerpo de Cristo es un misterio nuestra inmensa necesidad de una mayor realidad de Cristo en nuestra vidas, son muchas y diversas nuestras peticiones, y aunque es la tercera vez en un año y medio que nos volvemos a la oración y el ayuno, sin tener hasta ahora respuesta sobre estos asuntos, perseveraremos en la carga que el Espíritu de Dios ha puesto en nosotros, la carga de orar en particular por las siguientes peticiones:

  1. “Qué Dios levante matrimonios para el avance de Su reino en medio de la iglesia,  orando porque el poder del Espíritu Santo use la Santa Palabra de Dios para tratar realmente e íntimamente con los matrimonios de la iglesia, llevándolos a un verdadero despertar que les haga verdaderos  siervos de Dios y Su pueblo”
  2. “Qué Dios forme en los hombres y mujeres solteros de la iglesia el carácter de Cristo y Dios el Espíritu Santo forme matrimonios en Cristo, para la gloria de Dios y el servicio de la santa iglesia de Cristo”.

 

Nadie lo dice, pero estas peticiones son casi imposibles de ver hoy, y sinceremos la realidad; una iglesia que no tiene matrimonios conforme las Escrituras no tiene futuro y no será una iglesia sana y verdadera.

¿Cuantas personas hoy en las iglesias no se casan o se casan con no creyentes? El flagelo de la soledad y la desesperanza hace estragos entre jóvenes cristianos  en edad de casarse. Por otro lado está el flagelo de la frialdad de los matrimonios dentro de la iglesia, ¿a cuantos matrimonios no les interesa servir al Señor más allá de asistir a la iglesia los Domingos?.

¡Basta ya!, nos volvemos al Señor cumpliendo nuestra responsabilidad en este asunto, la cual es orar y ayunar por asuntos que están absolutamente fuera de nuestra fuerza hacer o influir y que tenemos la certeza que no son necesidades frívolas, sino que son necesidades verdaderas de la iglesia que exaltan la plenitud de Cristo prometida por Dios en Su palabra a su pueblo.

El Dios de los cielos prosperará a Su pueblo y aunque son tiempos de tanta frialdad espiritual para la iglesia, creemos que aún hoy Dios formará y levantará matrimonios para Su gloria y el avance del reino de Cristo Jesús. En ningún caso está en nuestro entendimiento “doblarle la mano al Señor”, sino que confiamos que por su voluntad El nos ha despertado a la oración y el ayuno y ha puesto la fuerza para insistir en Su presencia por estas peticiones ya hace casi dos años, por eso creemos que Dios será glorificado en su respuesta a Su pueblo.

Isaías 50.10 dice: “¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios” Cristo vive y El responde la oración de los que tienen hambre y sed de justicia en medio de la peor generación de la historia.

Dios les bendiga.

Hno. Aroldo Riquelme B.

Pastor de la IBEM

 

 

Deja una respuesta