Los pecados que están destruyendo matrimonios cristianos

Los pecados que están destruyendo matrimonios cristianos

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¿Sugerente el título de este artículo? Pues si, pero la verdad no hablaré de alguna revelación mística que haya recibido sobre los pecados que afectan a los matrimonios cristianos, algo así como que “el abadón abrió su fauces y de ahí salieron millones de demonios contra los matrimonios para destruirlos”. No, sencillamente permítanme compartirles lo que Dios nos advirtió que ocurriría después de la caída del hombre y la mujer en el edén.

Un cristianos medianamente informado sabe que Génesis 1 y 2 hablan más que toda la Biblia sobre el matrimonio, allí se nos dice que el marido y su esposa tienen igual de dignidad e importancia delante de Dios, pero que si hay una distinción en sus funciones. Adán lideraba con sabiduría y sin ninguna injusticia ni violencia a la mujer y ella – sin ningún miedo – era una ayuda idónea y sabia para él.

Algunos dicen que estas distinciones en sus funciones fueron una consecuencia de la maldición de Dios después de la caída, dicen ellos que antes de la caída el hombre y la mujer eran iguales y ambos podían gobernar, liderar, y tener hegemonía sobre el otro. Pero esto es falso, ya que estas distinciones eran así aún antes de la caída del hombre, desde el principio el hombre tenía un liderazgo sobre la mujer y la mujer era una ayuda idónea para él.

Para demostrar esto permítanme compartirles la palabra de Dios cuando ella habla del rol de la mujer en la reunión oficial de la iglesia en el día del Señor, dice en 1ª a los Corintios 14.33-34:

33 pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos (esto se hacía en todas las iglesias verdaderas en los tiempos de los apóstoles y debería ser así hasta hoy),

34 vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.

Al final del versículo dice “como también la ley lo dice”. Pablo cita la ley de Dios para respaldarse. El usa esta expresión refiriéndose a las escrituras en general. Respecto de esto, Pablo ya dio doctrina a los Corintios y ahora lo refuerza,. En el capítulo 11 Pablo está hablando de la sumisión al orden de la iglesia y otras cosas y cita la ley para explicar algo relacionado a la mujer:

11:8 Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón,

11:9 y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.

El paralelo está en Génesis

2:21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

2:22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.

2:23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.

Esto es antes de la maldición dando a entender que es parte del diseño de Dios que el hombre y la mujer tengan distinciones diferentes en sus funciones en el matrimonio y por ende en la iglesia de Cristo, NO es una maldición, sino el diseño saludable que Dios creó.

Observación: Cuando hablamos de liderar con sabiduría las Escrituras no autorizan de ninguna manera al hombre a ser una especie de tirano y rey soberano sobre la mujer; por otro lado, cuando las Escrituras hablan de que la mujer sea una ayuda idónea para su marido, no hablan de una especie de esclava sin opinión en nada, todo es falso y no es parte del diseño de Dios.

Entonces ¿Qué pasó con el matrimonio cómo resultado de la maldición después de la caída? Básicamente los papeles del hombre y la mujer fueron distorsionados y son distorsionados cada momento y es importante que sepamos esto.

El pecado entró y corrompió todo, y espero que sea apasionante descubrir la obra del mal contra la relación matrimonial, que Dios nos alumbre con Su Palabra y sinceramente podamos ver las causas de fondo de muchos de nuestros problemas matrimoniales y nos arrepentimos y busquemos de Cristo para cambiar y salvar nuestras familias.

Las consecuencias de la caída del hombre y la mujer son varias, son profundas y son reales y palpables para cualquier ser humano, pero respecto de lo que escribo leamos en Génesis 3:16 “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti”. En este versículo se nos muestra una consecuencia de la caída que el infierno ha hecho que se pase por alto mucho, “y es que la relación entre el hombre y la mujer sería más difícil después de la caída”. Por eso les decía al principio, cuando les comparto un tema tan impactante como este “Pecados que están destruyendo matrimonios”, no me refiero a alguna “revelación mística” que tuve hace un tiempo o algo así, sencillamente quiero compartirles la verdad de la Palabra de Dios respecto de esto, una verdad antigua que el infierno ha hecho oculta para tantos matrimonios de salvados.

Vamos el fondo del asunto, mire lo que dice cuando le habla a la mujer en la segunda parte del versículo 16 “y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti”. Aquí hay algo que no se destaca tanto, este no es un deseo bueno, es algo malo que Dios permitió cómo parte del castigo. Antes de la caída la mujer obedecía a su marido con sumisión y obediencia, era una sumisión de corazón y era una sumisión inteligente. Por otro lado el hombre lideraba en todo con sabiduría y humildad, sin violencia alguna contra la mujer. Todo era así porque no había pecado en el mundo. Pero después de la caída dice a la mujer algo malo que ocurriría en ella y en el hombre y que afectaría su relación hasta el día final, y es lo siguiente: “y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti”

Hay un texto paralelo de este en Génesis 4:

4:6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?

4:7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

Usa las mismas palabras deseo y enseñorear. Pero ¿qué está diciendo aquí? Que el pecado quería dominar a Caín, no era algo bueno, era algo pecaminoso y malo. Lo terrible de este texto es que ese deseo terminaría dominando a Caín y el con violencia asesinaría a su hermano Abel.

Así también vemos la corrupción pecaminosa que corrompió a todos los seremos humanos en Génesis 3.16 cuando dice “a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él”, está diciéndonos que el deseo de la mujer será y es conquistar y gobernar a su marido (ella liderar en todo) y dice también que el hombre se enseñoreará de la mujer, y esto no es algo bueno tampoco, porque aunque el hombre tenga una posición de liderazgo dentro del matrimonio, este liderazgo es en amor y en poder del Espíritu Santo y la palabra que se usa aquí significa dominar por fuerza, no es algo humilde, ni sabio y menos cariñoso. Entonces, concluimos que como resultado de la caída Dios decretó lo siguiente:

  1. Que la mujer en su estado natural (no convertida a Cristo) no querrá someterse al liderazgo del hombre y querrá dominarlo,
  2. Y por otro lado el hombre querrá dominar a la mujer por fuerza, no siendo un líder bíblico y humilde como se enseñan en las Escrituras y como ciertamente Adán lo era antes de la caída.

Hablemos de la palabra “se enseñoreará”

Deuteronomio 15:6 Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio.

Aquí la reina Valera traduce como “tendrás dominio” la misma palabra que se usa en Génesis 3.16 (enseñorear), está hablando del dominio de una nación sobre otra nación, no es un dominio voluntario, es un dominio por fuerza, por poder militar, por tomar el control.

En Jueces 14:4 Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos; pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel. Sabemos que esto era por fuerza violenta.

Otro ejemplo Proverbios 22:7 El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta.

¡Qué triste debe ser para un matrimonio NO cristiano sufrir estas consecuencias!, pero esto no es culpa de Dios, esto no era parte de Su diseño bendito, mis amigos no convertidos deben saber que cuando Adán y Eva cayeron en desobediencia nos representaban a nosotros, es decir usted y yo hubiésemos hecho exactamente lo mismo, porque nuestra naturaleza es revelarnos contra Dios y gobernarnos a nosotros mismos, sólo Cristo en tu corazón puede restaurar la obediencia a la inmensa sabiduría de Dios y no tan sólo salvar nuestras almas, sino en muchos casos salvar nuestros matrimonios.

Básicamente lo que pasó en la caída lo encontramos en Génesis 3:17 “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer”, esto quiere decir que había una corrupción cuando la serpiente fue a la mujer y la mujer tomó dominio sobre el hombre y le dio a comer del fruto prohibido y él lo comió obedeciendo a la voz de su mujer. Por esta razón Dios le dice a la mujer que ella en su estado natural no se someterá a su marido y va a querer gobernarlo, y al hombre le dice que va a querer gobernar a su mujer con violencia humana y carnal, por fuerza, en vez de una manera humilde, amorosa y sabia.

Aquí hay una poderosa respuesta de la Palabra de Dios y de Su inmensa sabiduría indicándonos la fuente de los problemas de los matrimonios en general y en particular los matrimonios cristianos. Hay una corrupción grande con la caída, ambos queriendo gobernarse de mala manera, de una forma pecaminosa. Pero ¿qué esperaríamos de la iglesia?, ¿Qué ocurrió con la venida del Señor Jesucristo?, algo tiene que haber pasado para redimir a los hombres y mujeres de esta corrupción, veamos:

Colosenses

3:18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

3:19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

Tenemos un mandamiento para las esposas y otro para los maridos y los dos mandamientos aplican para lo que pasó en Génesis 3.16

¿Porqué estos mandamientos?, porque no son parte de la disposición natural de nuestro corazón. Hay que se ser salvos para cumplir estos dos mandamientos, de otra manera imposible. Por un lado la mujer sujetarse a su marido y por otro lado el hombre tenga un liderazgo con humildad, amor y sabiduría, sin ser ásperos con ellas. La obra de Cristo en el corazón cambia la disposición del corazón caído del hombre y de la mujer, y más aún, cambia el corazón de cada uno.

Esta es la razón por la que creo que entre personas no cristianas no existen matrimonios saludables y de hecho hoy en día casi no existen matrimonios constituidos según la voluntad de Dios escrita en Su palabra. Hermanos y amigos, sólo la Gracia de Dios puede hacer que un matrimonio sea saludable, sólo la Gracia de Dios en Cristo Jesús, así que si amas a tu conyugue e hijos, o sinceramente quieres salvar tu matrimonio, arrepiéntete y cree en Jesucristo, ya que sólo el poder de Dios puede cambiar la inclinación natural de tu corazón.

El matrimonio no es algo fácil, no existe el matrimonio perfecto por una razón muy sencilla; “porque no somos perfectos”, somos pecadores redimidos por la Gracia de Dios y si estamos en Cristo El nos ha liberado de la esclavitud del pecado y el poder del Espíritu Santo santifica nuestra manera de vivir.

familia-cristiana

Permíteme un consejo si eres soltero o soltera, ¿Has oído de la compatibilidad?, pues NO existe, no hay tal cosa, todos somos incompatibles, porque todos son egoístas, todos quieren lo suyo por naturaleza, en vez de buscar compatibilidad en una pareja debes buscar piedad. Hoy es típico oír a ex casados decir “me equivoqué y me casé con la persona equivocada”.  En general esto no es verdad, es tu pecado nada más, es egoísmo.

Ahora, dentro de un matrimonio cristiano El Señor nos ayuda por Su Espíritu a resolver los conflictos, esto no significa que no habrá ofensas o cosas que nos molestarán debido a la inclinación natural de nuestra personalidad, ya que aunque Dios nos cambia cuando nos salva, esto no significa que de inmediato seamos esposos o esposas perfectas en Cristo, por esto es que dentro de un matrimonio cristiano y bíblico hay que perdonar y hay que perdonar muchísimo. En el contexto de mi trabajo en la iglesia he tenido la oportunidad de compartir con matrimonios en grandes problemas y sorprende ver cómo se culpan mutuamente y ninguno quiere perdonar y todo lo que sale de sus bocas es veneno.

Sólo la Palabra de Dios nos puede ayudar a tener un matrimonio saludable y esta es una clave grandísima de un matrimonio saludable, 1ª de Pedro:

4:8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.

4:9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.

Esto aplica en el contexto de la iglesia y además aplica a todas nuestras relaciones humanas. Ferviente amor es tan caluroso que está ardiendo, es un amor que produce un buen celo (preocupación por el otro), que cubre multitud de pecados, es decir mi amor cubre una multitud de pecados alrededor de mí. En el matrimonio habrá una multitud de pecados que perdonar, porque nadie es más cercano a ti que tu conyugue, así que el amor conyugal debe producir un perdonar constante y esto es sólo la obra sobre natural de Dios en nosotros.

No es casualidad que Pedro pusiera la hospitalidad junto con el versículo 8, porque si tienes a alguien en tu casa, esa persona está en tus cosas, come tu comida, toma tus pertenencias y en ese contexto habrán personas que abusarán de tu hospitalidad y tendrás que perdonar. El marido y su esposa deben practicar la hospitalidad con entre ambos, es hospitalidad hasta el extremo, no hay otra relación más íntima que el matrimonio y la familia, por eso hay mucho que perdonar cada día. Así que hay que tener ese amor hirviendo en el matrimonio.

El egoísmo es central a casi todos los problemas de la familia, porque ignoran las necesidades de los otros para suplir las propias. Nadie toma su cruz y no queremos clavar nuestros deseos en la cruz. En el contexto del matrimonio tendremos que negarnos a nosotros mismos para buscar el bienestar de la otra persona.

El tiene que negarse para amar a su esposa y entregarse por ella y la mujer tiene que negarse para respetar a su esposo ser la ayuda idónea que él necesita y someterse bíblicamente a él en amor.

Ahora hablando de las funciones y papales de los dos en el matrimonio.

Efesios

5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

5:26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

5:27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

5:28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

5:29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,

5:30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

5:31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

5:32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

5:33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

Muchos al leer este pasaje lo primero que hacen es negarlo, van al versículo 21 que dice Someteos unos a otros en el temor de Dios, pero nadie repara que luego va explicando cómo debemos hacerlo en las relaciones humanas según la sabiduría de Dios, no es una sumisión completamente mutua o que los dos tengan la misma autoridad, demos 5 razones.

  1. Ignora el sentido común, Pablo no va a decir algo para luego contra decirlo.
  2. Por la palabra que se usa en “sujeta” en el 22 es principalmente término militar, es ordenar abajo y poner en sujeción. Usa esta palabra del niño Jesús sometiéndose a sus padres (Lucas 2.51), también se usa de los demonios sometiéndose a los discípulos (Lucas 10.17), también se usa de cómo debemos someternos a las autoridades del gobierno (Romanos y Tito), usa esta palabra de esclavos sometiéndose a sus amos (1ª de Pedro 2.18), la usa de cómo Dios sujeta todas las cosas a los pies de Cristo (1ª a los Corintios 15.27).
  3. Porque el texto nos explica claramente cómo la casada debe sujetarse a su marido, cómo al Señor.
  4. Todos no pueden someterse unos a otros de la misma manera, por textos paralelos. Ejemplos: Colosenses 3.18-19; Tito 2.5, 1ª de Pedro 3.1-7 y otros. Y todos estos textos dicen lo mismo.
  5. Porque esa interpretación ignora el contexto del versículo 21

Varios de los traductores parece que piensan que en el versículo 21 comienza un nuevo párrafo, yo creo lo que otros traductores también creen, que el nuevo párrafo comienza en el versículo 22, que desde el versículo 22 es una idea nueva que se relaciona con el versículo 21. Si comenzamos por el versículo 15 del capítulo 5 de Efesios, veremos que una organización en el texto bien definida, primero hay tres contrastes, luego la idea se amplía y hay tres mandamientos, y luego se amplía otra vez y hay tres ejemplos. Si visualizamos así el texto, veremos la lógica sólida e inspirada del apóstol Pablo para interpretar este pasaje correctamente.

Comencemos por los contrastes:

5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,

5:16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

5:17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,

Luego el pensamiento se amplía para explicar la verdad de que significa ser lleno del Espíritu Santo y se nos dan tres mandamientos que tienen que ver con esto. Estos mandamientos se nos dan forma de participios presentes, dice:

5:19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

5:20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Luego el apóstol da tres ejemplos de cómo someternos los unos a otros:

5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

6:5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;

Así que el versículo 21 no es el principio del párrafo, sino el fin del párrafo y los versículos que siguen nos explican cómo es la sumisión bíblica. Estos no niegan el versículo 21, sino que lo explican.

Y por último se nos dan tres advertencias a los que tienen autoridad

5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella

Osea, no sean ásperos con ellas, no exijan demasiado de ellas, no abusen su autoridad.

6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

6:9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

La sumisión de las mujeres casadas:

5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Esta sumisión NO es sumisión por miedo o un temor equivocado – por ejemplo, si el hombre es abusivo o violento-.

1ª de Pedro

3:5 Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos;

3:6 como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.

Tampoco es seguir todo lo que dice el hombre ciegamente, una mujer debe sujetarse primero a la Palabra de Dios, antes que a la palabra de su marido. La sumisión se la mujer no significa que deba anular su inteligencia, es una sumisión inteligente, con discernimiento porque el hombre no es infalible.

La sumisión de una mujer cristiana NO es pasiva. Ella ¿puede expresar su desacuerdo con su marido en un ánimo de sumisión? (en cosas NO esenciales) La respuesta es SI. Además en asuntos esenciales, si su marido quiere obligarla a robar – por ejemplo – ella NO debe sumeterse en tales casos.

Tampoco es una sumisión de mala gana o externa. Es una sumisión interna, con amor, que el Espíritu Santo obra en el carácter de la mujer, ella busca ser una verdadera ayuda idónea, y usa los dones que Dios le ha dado para cumplir la visión de su marido respecto de la vida que llevan y llevarán.

No vemos en el texto de Efesios 5 que la mujer ame a su marido, pero al comprarla con Cristo y la iglesia, seguramente quiere decir que ella demuestra su amor a su esposo sometiéndose a él en el Señor.

Ella tiene una sumisión que busca el honor de su marido, Proverbios 12:4 La mujer virtuosa es corona de su marido; Mas la mala, como carcoma en sus huesos.

1ª de Pedro

3:1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas,

3:2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

Va a ser muy difícil ganarlo para el Señor si una mujer es rebelde a su esposo.

Dios bendiga los matrimonios de Su iglesia.

Hno. Aroldo Riquelme B.

Pastor de la IBEM

 

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